jueves, 3 de marzo de 2011

Qué agua más fresquita

El barranquismo es un deporte de aventura que consiste en descender un barranco o un cañón. En el barranco nos podemos encontrar con saltos, toboganes, destrepes, etc. que puede hacer esta actividad muy divertida.
Desde hace unos años vengo realizando descenso de cañones, como también es conocido el barranquismo. El primero que realicé fue la Garganta Verde, un barranco semi-seco bastante bonito y espectacular, aunque no puedo ser muy imparcial ya que soy de esas tierras y el corazón me puede.
Para mi, y para mi experiencia, el lugar más increíble para realizar barranquismo es Alquézar, un pueblo bellísimo que se encuentra en la comarca de Somontano de Barbastro, en Huesca. Cerca de sus calles pasa el río Vero, y arriba, en lo alto de una peña, se encuentra una magnífica colegiata. Abajo, en sus paredes, hay una escuela de escalada dónde se puede realizar varias vías de escalada.
Pero no muy lejos de Aracena, en esta sierra que se encuentra en la provincia de Huelva, nos encontramos con un par de barrancos en los que podemos iniciarnos en este magnífico mundo.
El charco malo es muy famoso por estas tierras, es un salto de agua de unos 8 o 7 metros, dónde bien lo puedes rapelar o saltar a la poza. Cerca a este charco está el barranco del Dundún. Un barranco que en invierno puede llegar a ser muy peligroso, por la fuerza del agua, si no vas acompañado de guías o técnicos que puedan echarte una mano para descender los desniveles que podamos encontrar por su caudal. En verano es una delicia pasear, saltar y destrepar por él. El agua está fresca, aunque si el verano es muy seco, solo habrá agua en las pozas más profundas.

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